viernes, 4 de septiembre de 2015

Multiniveles: Manual Definitivo

Foto: https://pixabay.com/static/uploads/photo/2013/02/15/06/45/silhouettes-81818_640.jpg
  
1.  Comprar el periódico del día.
2.  Buscar la sección de empleos y tirar al cesto de basura del metro el resto del periódico.
3.   Aplicar marcatexto verde claro a tres o cuatro anuncios del estilo “ARME juguetes en casa. Empiece hoy mismo. Lic. Klarissa.”
4.  Retrasar la hora de la comida para llamar a eso de las cuatro de la tarde. Cuando la telefonista otorgue una cita para el día siguiente, sugerir, con tono de preocupación, acudir hoy mismo. Imaginar cómo ella pregunta a su superior inmediato si aún hay lugar para alguien más. Aceptar con voz agradecida cuando ella diga que sí, que puede uno llegar a las cinco y media de la tarde. Tomar nota de la dirección.
5.  Llegar unos minutos tarde a la cita. Registrarse en la recepción del edificio y dejar identificación.
6.  Subir por las escaleras, no por el elevador, hasta el piso donde la recepcionista de la empresa preguntará a qué va uno. Responder cuando se lo soliciten que sí, que es la primera vez que uno busca empleo por teléfono, y dar el nombre que viene en el anuncio. Sonreír al compañero efímero que llegó segundos antes que uno. Recibir el papelito de manos de la recepcionista y seguir al hombre del traje malcosido hasta la Sala de Capacitación.
7.  Sentarse hasta atrás (o adelante, si todavía hay lugar). Mirar con atención los ojos de Salomé, cada vez que ella voltee e interrumpa momentáneamente su garabateo de cantidades estratosféricas de dinero.



Foto: https://pixabay.com/p-81820/?no_redirect

8.  Entrar en sintonía con Salomé. Completar a coro, con el resto del grupo, los enunciados de la expositora:

Salomé: El que no arriesga no...
Grupo: Gana.
Salomé: ¿A poco no? No me des pero tampoco me...
Grupo: Quites.
o
Salomé: Hay gente que sale a buscar trabajo con ganas de no...
Grupo: Encontrar.
o
Salomé: ¿Apoco no? Luego uno regresa a buscar la empresa y ellos ya no...
Grupo: Están.
etcétera.

9.  Escuchar pacientemente que es ilógico ir a buscar trabajo y llevar prisa, que los 60 minutos que le pidieron a uno serán reducidos a 20 minutos, pues Salomé será práctica y clara; que pusieron anuncios que anunciaban todo menos lo que te están explicando porque los choferes, los ensambladores, las amas de casa y los estudiantes tienen cualidades que la empresa aprovechará.
10.        Ver con gesto de sorpresa y desagrado cómo la compañera eventual se levanta y se va, y escuchar atentamente los comentarios de Salomé al respecto.
11.         Resistir estoicamente las ganas de retirarse igual que la compañera eventual o siempre no compañera. También resistir el calor de la Sala de Capacitación y su consecuente coctel de aromas.
12.         Al finalizar la intervención de Salomé, responder el examen de una página que aplicará otro de los anfitriones.
13.         A a la pregunta de “¿Usted se considera ambicioso?” responder “cierto”. A la pregunta de “¿Cuánto desea ganar al mes?” responder que  el doble de la máxima oferta durante la exposición. A la pregunta de “¿Se siente usted culpable cuando miente?” responder “falso”. A la pregunta de “¿Desde cuándo estaría usted dispuesto a comenzar?” responder que hoy mismo.
14.         No reírse ante el nombre de la empresa, que suele ser “Grupo de Empresarios De Éxito” o “Ejecutivos de Excelencia” u otro por el estilo.
15.         Esperar con paciencia el resultado del examen. Obedecer la orden de silencio y mirar con molestia a quienes no la acaten.
16.         No mirar demasiado cuando la anfitriona a las espaldas de uno (que no se sabía si era candidata o anfitriona) le cierre el paso a un candidato que quiere salir de la Sala de Capacitación. No mirar demasiado la cara de hartazgo de ella.
17.         Mirar con gesto entre anhelante y angustiado cuando el anfitrión pida ponerse de pie a Fulano, Zutana y Mengano, para después pedirles que lo sigan. Repetir la operación con el segundo grupo.
18.         Ponerse de pie cuando el anfitrión lo nombre a uno, en el tercer grupo, y seguirlo diligente. No mirar demasiado la expresión de los miembros de Grede o Ejex o como se llame la empresa, en el camino al cubículo de Salomé.
19.         No sentarse al llegar de nuevo con Salomé, mientras ella reparte pases para el curso de mañana al resto del tercer grupo. Sentarse sólo cuando ella se lo pida a uno, momento para el cual los demás miembros del grupo se habrán retirado.
20.         Responder a Salomé que sí, que uno tiene ya un trabajo y que por eso no puede acudir al curso de mañana, que porque es temporada de muchísima actividad en el otro trabajo. Que gracias pero no puede uno ir ni mañana ni pasado mañana.
21.         Responder a Salomé que gracias, que la esposa de uno también trabaja mañana.
22.         Esperar un silencio incómodo. Aprovecharlo, cuando surja, para preguntarle que qué actividades realizaría uno si se quedara.
23.         Escuchar, sonriente, que etiquetar y foliar y engrapar documentos, que la empresa le pondría a uno la línea telefónica y, como el horario del otro trabajo se acaba a las 5 de la tarde, uno laboraría de 6 a 10 para Grede o Ejex o como se llame.
24.         Responder, con la máxima amabilidad y calma, que no, que gracias, que de verdad agradece uno muchísimo la oportunidad, pero que uno quería trabajar en la madrugada haciendo algo con las manos porque su otro trabajo es intelectual, que tiene mucho que no hace uno nada con las manos y que eso era todo lo que en verdad buscaba.

25.         Levantarse sin prisa, sonreír ampliamente, apretar con suavidad y cortesía la mano de Salomé (el varón con la palma hacia arriba, para transmitir apoyo) y desearle éxito. Mucho éxito. No mirar más de un segundo su cara de “¡Chin...!”

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viernes, 19 de junio de 2015

Linchamientos y monopolio de la violencia

Foto: 20minutos.com.mx, 2014

Cada vez son más frecuentes las noticias sobre intentos de linchamiento en diferentes puntos del país. Casi todos son frustrados por cuerpos policiacos. ¿Por qué le interesa tanto a las autoridades impedir que se concreten?
Los ciudadanos damos al Estado la facultad de ejercer la violencia para que nos proteja de los delincuentes; a cambio, renunciamos a ejercer la violencia por nuestra propia mano, así sea en busca de justicia. Pero los ciudadanos comunes y corrientes cada vez estamos más expuestos a extorsiones, asaltos, secuestros, violaciones y muchos otros peligros, a manos del crimen organizado. Esto significa que el Estado no es capaz de proteger a los ciudadanos, o que no le interesa.
Tenemos un Estado sometido al crimen organizado, tanto al ilegal (narcotraficantes, secuestradores, asesinos) como al “legal” (narcopolíticos, empresarios sin escrúpulos, autoridades corruptas y sus porros). El policía que pide mordida es apenas la parte visible: arriba de él está el jefe policiaco corrupto, que a su vez da su “cuota” al juez, al gobernador, al empresario, al jefe militar, al gobernador… Por supuesto, también hay policías que cumplen su deber, como aquel que metió una bala a un asaltante el pasado 10 de junio.
Es evidente que la clase comerciante-política sólo busca su beneficio propio. Son unos parásitos que quisiéramos sacudirnos, pero no sabemos cómo. Las elecciones son un circo donde las propuestas políticas no responden a nuestras necesidades, y siempre está la trampa legal que permite a los partidos explotar incluso el abstencionismo. Las opciones son claras: votar por cualquier opción que no sirve o renunciar al voto, ya sea no votando o anulando el voto, y de todos modos fortalecer a los diferentes partidos, que no nos representan y que se tapan con la misma cobija.
Nuestro presidente de la república dice que tiene "respaldo y apoyo amplio de la sociedad", nuestro secretario de Hacienda dice que la economía va muy bien (será la economía de sus familias); el presidente el INE dice que las elecciones fueron un éxito, y que "2018 no debe ser rehén de demandas sociales" (claramente no entiende para qué se supone que existe el gobierno). Parece que hablaran de otro país. Si la clase política no sirve para representarnos, ni hace lo necesario por el bien de todo el país en materias de economía, salud, vivienda… ¿para qué los necesitamos? ¿Para que coman con reyes europeos mientras el pueblo muere de hambre, o de enfermedades tan simples como diarrea o gripa? Si al menos garantizaran nuestra seguridad…
Pero no. Precisamente por eso la urgencia policiaca de evitar linchamientos: al parecer la justicia por propia mano es la única que puede esperarse en un país donde los criminales no van a la cárcel, o salen o se escapan fácilmente, mientras los policías se dedican a llenar la delegaciones con beodos inofensivos o meones, o los delincuentes resultan ser policías o expolicías. En un país donde la justicia está llena de burocracia y regateos, abogados que alargan juicios para sacar más dinero, donde el que tienen más dinero tiene a la justicia de su lado, no hay muchas opciones. Cuando la gente se acostumbre a ejercer la justicia por su propia mano, se dará cuenta de que no necesita para nada a la clase política. Adiós políticos y adiós a sus empleados, es decir, la fuerza pública.

Esa clase política está muy confiada, muy segura de que en los mexicanos ya no queda el arrojo necesario para otra Revolución, ni otra Guerra Cristera, ni otro 68, ni otro Alzamiento Zapatista. Pero deberían pensarlo mejor: muchas cosas no suceden por valentía, sino por CANSANCIO. ¿Será que nunca ven las noticias? Mientras la violencia aumenta, ellos están muy ocupados en inventar nuevas formas de saqueo para poder darse lujos excéntricos de realeza. Están dando motivos de sobra para que la gente común y corriente los eche a patadas o a balazos, y desgraciadamente, en el estado actual de las cosas, nada garantiza que eso mejore la situación del país.

lunes, 1 de junio de 2015

Confusión: la reina de las redes


En el mundo globalizado, los sistemas políticos-económicos se empeñan en generar personas informadas, pero no personas sabias.
Con un acceso fácil a ideas ajenas mal filtradas, peor traducidas y leídas apenas superficialmente, las redes sociales se convierten en el reino de la confusión, mucho más en una sociedad que se precia de democrática, “tolerante” y multicultural, como la nuestra.
Esto da como resultado, por ejemplo, grupos que alardean de poner “lo azteca” por encima de “lo extranjero”, criticando a los danzantes de tradición conchera, juzgando y menospreciando a todo aquel que se diga católico, por considerarlo contrario a “azteca”. ¿Y los texcaltecas no son nahuas? ¿Los nahuas del Alto Balsas son menos que los que se hacen llamar anahuakas, sólo por ser católicos? ¿Y qué opinarán de los indígenas que se volvieron al Islam?
https://www.facebook.com/groups/1485313201731199/permalink/1561512780777907/
Es curioso, en los grupos de “anahuakas” desinformados, se acusa de “infiltrados judeocristianos” a quienes no coinciden con su radicalismo miope, más con consignas politiqueras que con argumentos o pruebas serias.
De la misma manera, en los grupos de alienados de la ultraderecha, como los derivados de la Unión Nacional Sinarquista, se acusa a los disidentes de “infiltrados judeomasónicos”. Hablan mucho de nacionalismo, pero promueven la adoración a Adolfo Hitler como si fuera un dios
https://www.facebook.com/NSM.Serpiente?fref=pb&hc_location=profile_browser
Los grupos de afroalienados están contra el eurocentrismo, pero caen en el exceso de afirmar, por ejemplo, que las cabezas olmecas representan a líderes africanos:
http://www.enigmasmisteriososeinexplicables.com/2012/12/los-olmecas-y-sus-cabezas-de-rasgos.html
Muchas personas que dicen defender la lengua náhuatl (¿pero cuál náhuatl? ¿El clásico, el de Veracruz, el de Milpa Alta, el de Guerrero, el de Hidalgo…?), fantasean y engañan a la gente con ridículas pseudoetimologías:
https://www.facebook.com/groups/historiasAnahuacmundo/842364789173912/?comment_id=846710475406010&notif_t=group_comment_reply
Otros que se dicen amantes de lo indígena se empeñan en hallar similitudes entre amerindios y babilonios, africanos, griegos, indios y un largo y penoso etcétera, por detalles tan triviales y tan universales como un tocado de plumas o el uso del águila en su simbología (y ¡a mezclarlo con marcianos!):
https://www.facebook.com/groups/historiasAnahuacmundo/permalink/838971999513191/
Algunos están tan desencantados de la democracia que proponen un México arrodillado ante la Corona española:
https://www.facebook.com/pages/El-Tercer-Imperio-Mexicano/118653484880980?fref=pb&hc_location=profile_browser
Muchos curanderos “indígenas”, incluso algunos que se han dicho “nahuales”, promueven terapias holísticas, iridología, flores de Bach … ¿qué demonios tiene que ver todo esto con el Anáhuak precuauhtémico?
https://www.facebook.com/Miktiuoselo?fref=ts
Otros, los chimaleros emprendedores, cobran cantidades estratosféricas por ejecutar la danza del Sol, comerciando con lo sagrado:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1097042286978087&set=gm.1589408511335388&type=1&theater
Lo más curioso es que la mayoría condenan a la Iglesia Católica… pero no la conocen. No entienden nociones tan básicas como la diferencia entre Iglesia y jerarquía. Por otra parte, tampoco conocen mucho la cultura mexica, piensan que los aztecas adoraban el mundo material, reduciendo su metafísica a un patético miedo al hambre.
Muchos que se niegan a danzar ante símbolos cristianos, explican que ellos sólo “se van a lo cultural, no a lo religioso”. Como lo veo, existen dos posibles ópticas, y en ambas son miopes. 1) Desde el punto de vista de las llamadas “ciencias sociales”, lo religioso caería dentro de lo social, por lo cual estarían mutilando la comprensión de la danza, si le quitan su origen religioso. 2) Desde el punto de vista religioso, tratan de ignorar que la religión empapaba cada acto de cada día en la sociedad azteca. ¿O acaso se imaginan que los mexicas veían su propia danza sagrada como “folclor”? ¡Eran danzas religiosas! Pero aquí viene la dificultad: la religión azteca desapareció. Quedaron las llamadas “religiones indígenas” (pero no la azteca), y muchos de los indígenas adoptaron el catolicismo. Insisto, ¿son menos que los danzantes y anahuacas radicales?
Los “anahuakas” que atacan a la Iglesia católica están segurísimos de que la gente, una vez decepcionada de esa doctrina, de manera inevitable volteará los ojos hacia la “religión azteca". Una cuyos ministros no pueden existir simplemente porque los aztecas fueron exterminados, y no hubo quien transmitiera el elemento no humano. Pero, además de esto, ¿porqué están tan seguros de que esos decepcionados no se volverán evangélicos, carismáticos, mormones, testigos de Jehová, budistas, ateos, marxistas, agnósticos, wiccanos, santeros o cualquier otra cosa? Increíble el daño que puede hacer la ignorancia aunada a la iniciativa.

martes, 19 de mayo de 2015

¿Qué vamos a hacer?




Amo a mi país. Mentira que sólo tengamos un pasado poético y hermosos destinos turísticos. Mentira que los mexicanos seamos ese tipo dormitando debajo de un cactus, o borrachos violentos y chillones. De que los hay, los hay, pero somos muchos los mexicanos que trabajamos más allá del horario buscando la excelencia. Muchos estudiantes mexicanos ganan concursos internacionales de matemáticas o de robótica. Muchos atletas mexicanos destacan, no en futbol ni en gimnasia olímpica, pero sí en boxeo, en tae kwon do y en supermaratones. Tenemos grandes pensadores, inventores, escritores, pintores, músicos... contamos con una cultura diversa, rica, generosa. Tenemos todavía sentido de la familia, aunque poco a poco se pierde debido a la influencia anglosajona. ¡Somos un gran país! Desgraciadamente, ya nadie piensa en el México que dio refugio a desplazados de dictaduras, sino en el México narco.¿Por qué nos va tan mal a la mayoría? En gran parte, debido a pésimas costumbres que se enraizaron desde la época de la Colonia: la venta de cargos no la instituyó el PRI, sino la Corona Española. He aquí el problema más importante que afrontamos ahora: una clase política egoísta, corrupta, parásita, codiciosa en exceso, ignorante, fanática, hipócrita y arrogante.
Un partido que se dice ecológico y al cual lo que menos interesa es el cuidado del medioambiente: http://www.cronica.com.mx/notas/2004/112879.html
Un presidente que hace declaraciones inexplicables, a menos que las haga en estado de inconsciencia o de intoxicación: http://mexico.cnn.com/nacional/2015/03/10/mexico-lleva-decadas-de-gran-estabilidad-politica-y-social-pena-nieto
Un Instituto Nacional Electoral que se burla de sus compatriotas, como Lorenzo Córdova: http://www.proceso.com.mx/?p=404753
Una Secretaría de Educación Pública cuya misión verdadera es extremadamente dudoso que sea el progreso del país: http://www.sinembargo.mx/16-05-2015/1344550
Ni qué decir de aquella izquierda corrupta y millonaria, dividida y traicionera; de los jueces que lamen las botas de la Interpol; de aquellos que deberían proteger a los ciudadanos y los asesinan; de aquellos para quienes los feminicidios y las desapariciones no son cosa que valga la pena atender; ni qué decir de los verdaderos gobernantes: los narcotraficantes.
No nos quieran ver la cara: quien es un cerdo en la vida privada no puede ser honesto en la vida pública (modifico una declaración de Sanjuana Martínez).

Creen que el mexicano ya está domesticado, pues han trabajado durante décadas en ello; están muy confiados en que México ya no tiene valentía para otra revolución, pero nos están orillando a eso. ¿Qué vamos a hacer?

lunes, 27 de abril de 2015

Rastafaris de mentiritas



Fuente de la imagen: Estrella negra: http://estrellanegra.mex.tl/photo_246213_Haile-I.html

El Diccionario de la Real Academia Española asienta las siguientes definiciones: “Alienación: [] 2. f. Proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición. [] 5. f. Psicol. Estado mental caracterizado por una pérdida del sentimiento de la propia identidad.”
En México, muy posiblemente debido al pasado colonial, la enajenación es un mal muy extendido. Uno de los grupos de personas que no quisieran ser lo que son es el de los afroalienados, y entre ellos destacan aquellos que quisieran haber nacido jamaicanos, debido al glamour que rodea a personajes como el cantante Bob Marley, o al más cercano y meloso Dread Mar-I.
Estos enajenados suelen usar en su ropa los colores de la bandera de Etiopía, usar dreadlocks, escuchar reggae, declararse creyentes del rastafarianismo y fumar “ganjah”, como llaman a la marihuana dentro de su pose contracultural. Con esta cáscara hueca pretenden ser “diferentes”, ser mejores que los habitantes de “Babilonia”, como llaman a las culturas blancas. ¿De verdad son tan distintos? ¿Cuál es el sustento de sus ideas?
Ellos creen que comportándose como jamaicanos (o como suponen que éstos se comportan), por arte de magia se volverán afrodescendientes (ya que según ellos ése será el gobierno legítimo). Idolatran a Bob Marley y creen que Rasta Fari fue la “reencarnación” de Jah (Como llaman ellos a Dios), al igual que Melquisedec, Jesús y Marcus Garvey. Lo que ignoran es que Rasta Fari nunca aceptó ser esa encarnación divina (la cual inventaron con base en Sal 87, 4-6); ignoran también que la reencarnación es un invento de la cultura occidental a la que tanto desprecian, y que el mismo Haile Selassie promovió la visita a Jamaica de ministros ortodoxos coptos para desterrar ese error. Ignoran, asimismo, que la Etiopía bíblica no es la Etiopía que fue invadida por Italia. Del mismo modo, se peinan el pelo en trenzas, interpretando la Biblia de manera ridícula y personal, haciendo una caricatura de los nazareos (Lev 21, 5; Núm 6).
Justifican el uso de la marihuana con textos cuya relación sólo es evidente para alguien privado de razón (Gen 3, 17-19, sólo por mencionar una, todas son igual de incongruentes). Usan la Cannabis sin una explicación coherente de la realidad y sin un ritual, contrario a cómo usan los indígenas de Anáhuak las plantas de poder. Lo único que hacen los rastafariztapalapos es comprar yerba a los narcomenudistas, fumarla y sentarse en la banqueta a mirar pasar la vida, con una expresión de franca estupidez, evitando bañarse o cambiarse la ropa durante días, renunciando a su intelecto, tirándose pedos o eructando para escandalizar a la gente, para sentirse, desde su limitado punto de vista, muy “contraculturales”.
En cuanto a su ya legendaria pereza, si estos pseudorrastafaris fueran al menos afrodescendientes, se justificaría una herencia de rechazo al trabajo debida al pasado esclavo, pero: a) los mexicanos afroalienados no son afrodescendientes; entre los verdaderos afromestizos que hay en México figuran los habitantes de la costa Chica de Guerrero y Oaxaca, además de algunos cubanos, colombianos, y los haitianos que en años recientes han llegado a la Ciudad de México (mal para ellos, porque tuvieron que dejar sus lugares de origen; bien para nosotros, porque ellos sí nos enriquecen culturalmente); b) no se trata de adoctrinar a nadie para que sea “productivo”: los habitantes de Anáhuak, desde antes de la llegada de los europeos, amamos el trabajo, porque sabemos que nos transforma; en cambio, estos alienados son haraganes físicos y mentales. Seamos claros: les gusta el efecto de la marihuana, y bien harían en, al menos, dejar de usar esa cáscara pseudorreligiosa para consumir yerba.
Decía atrás que su uso de la Cannabis no está supeditado a una explicación coherente de la realidad. La siguiente página web, elaborada por integrantes de estos grupos, es una clara muestra de que sus textos no son más que un amontonamiento de absurdos: http://estrellanegra.mex.tl/517921_Quienes-son-los-Rastafari.html. Unos cuantos ejemplos: revise el lector su justificación del uso de la marihuana y decida si es evidente que el texto bíblico habla de esta planta (o de cualquier otra con efectos psicotrópicos). Decida también si hay prueba evidente de la divinidad de Haile Selassie o Marcus Garvey (¿algún milagro, alguna demostración doctrinal más allá de su libre interpretación de las Escrituras?); y, si dicen estudiar la Biblia y hablan de "La búsqueda de la repatriación espiritual y física a África", cómo es que dicen rechazar la “religiosidad”?

Se creen afrodescendientes, pero la siguiente galería fotográfica demuestra lo desubicados que se encuentran: http://estrellanegra.mex.tl/gallery.html. Si estas personas dieron a su grupo el nombre de “Organización Cultural Rastafari”, significa que dan a la cultura más peso que a la religión; más aún, en varios sitios del ambiente la llaman “movimiento”; evidentemente, no tienen idea de lo que es una doctrina verdadera. Nunca aceptaré, bajo la hipócrita bandera de la “tolerancia”, dejar de denunciar estas farsas. ¿Todavía hay alguien capaz de querer defender este fraude?

lunes, 30 de junio de 2014

La Copa Mundial de Futbol y las cosas importantes

Fuente de la imagen:
http://elcandildelospensamientos.files.wordpress.com/2011/05/fotnot_no_violencia_genero_11.jpg

Ayer fui testigo, una vez más, de cómo la ciudad se quedó muda después de que la selección mexicana de futbol perdiera el partido que le permitiría pasar a cuartos de final.
No estoy contra el futbol en sí: con lo que no coincido ni coincidiré es con dejar en manos de once deportistas la alegría, el entusiasmo, la autoestima nacional, como si ellos tuvieran la obligación de aliviar la frustración de cada uno de los aficionados. Es una manera muy cómoda de culpar a alguien más por los propios sentimientos de derrota. No es tan importante: es un juego, el que la selección nacional no gane mundiales no nos hace un país fracasado. En todo caso serían otras cosas las que nos harían serlo. Pero no: estoy convencido de que valemos más que eso.
Muchos amigos míos desprecian el futbol porque  consideran que distrae a la gente de asuntos como la reforma energética que nos están imponiendo. Hay matices: también conozco gente informada y con una formación política que gusta del futbol. Yo casi nunca lo veo, y cuando lo veo no me apasiona. Prefiero ver otros deportes y tampoco por eso dejo de estar informado de la situación del país (hasta donde se puede).
Hoy sí me siento lleno de rabia, impotencia y vergüenza, pero no es por el desempeño de las selección nacional, sino por la estupidez, la cobardía y la bajeza de unos turistas mexicanos en Fortaleza, Brasil: manosearon a una mujer brasileña y golpearon cobardemente al marido y a otro hombre, quienes intentaron defenderla. Se salvaron de ser linchados, y realmente lo lamento: esas personas no hacen falta en mi país ni en ningún otro. Tal vez están acostumbrados a tratar así a las mujeres de su familia, y como en México no pasa nada, creyeron que podían hacer lo mismo en Brasil. Espero que se queden en la cárcel y que ahí les hagan pagar su delito (hasta donde sé, en Brasil los presos sí le pagan a la sociedad con trabajo: las máquinas para fábricas que compra México a Brasil las elaboran los presos, o al menos así era hasta hace unos años).
Desgraciadamente este delito sí es importante y sí refleja lo que está pasando en México: se llama violencia de género. En este país, hipócritamente, se da mucha cobertura al maltrato contra la mujer en el mundo árabe, mientras siguen sin resolverse no sólo los asesinatos de Ciudad Juárez, sino muchos otros ataques que suceden a diario, desde discriminación laboral hasta violaciones, acoso, explotación sexual y feminicidios. Ante esta situación, incluso el hecho de que estos malnacidos den una pésima imagen de México pasa a segundo término.
Seguramente a estas alturas ya hay montones de memes respecto de estos vergonzosos sujetos, transmitidos por Internet de forma viral, sin análisis y sin tomar una postura, y no tomar una postura al respecto es, cuando menos, una gran cobardía.
Espero que estos imbéciles no tengan “palancas” y  que paguen por su abuso.
Espero que la gente de mi país le dé importancia a lo importante.
Espero (y pongo mi grano de arena para ello) que los mexicanos hagamos todo lo necesario para erradicar estas acciones de mierda.

Fuente:

http://www.record.com.mx/articulo/noticias/1678044/mundial+grupo-a+mexico/detienen-a-cuatro-mexicanos-por-violencia-en-fortaleza

jueves, 26 de junio de 2014

Stan Lee racista


Stan Lee en 1973.* Fuente:
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/ec/Stan_Lee_1973.jpg?uselang=es

Se suele dar por sentado que un texto crítico debe ser “objetivo”, sobre todo cuando se trata de analizar una obra de arte, que se supone sólo debería ser explorada en su aspecto estético, y además se pretende tratar dicha obra como si fuera inocua por el sólo hecho de ser “arte”. No hay pretensión más hipócrita: si tomamos en cuenta, en primer lugar la mala fe de los creadores; y en segundo, el poder de penetración del cómic, presumir de “objetividad” en este caso es una de dos, una cobardía o una vileza.
Stan Lee mostró una imaginación desbordante y una capacidad incomparable para concebir personajes. Su trabajo con dibujantes como Jack Kirby y Steve Ditko dio como resultado historietas de acción intensa y una narrativa visual extraordinariamente efectiva, que atrapaba la atención del lector en cada página, de principio a fin (y lo dejaba con ganas de más), episodio tras episodio. Además, su equipo consiguió que el público siguiera más de una revista, para conocer completas las historias de los diferentes personajes que se entrelazaban por medio de referencias cruzadas. Creó personajes que han pasado la prueba del tiempo, como lo demuestra la relativamente reciente ola de remakes cinematográficos que retoman superhéroes como The Avengers, The X-Men y Hulk. Hasta aquí todo está bien: todo el mundo tiene derecho de ganarse el pan siguiendo sus capacidades e inclinaciones personales.
Por otra parte, no es secreto, ni siquiera novedad, que los comics estadounidenses han sido propaganda política: el Capitán América (creado por Joe Simon y Jack Kirby en 1941) combatía a los nazis, en plena Segunda Guerra Mundial; del mismo modo, décadas después y sin ser el único durante ese tiempo, un Frank Miller ya en franca decadencia, combate a Al-Qaeda por medio de la historieta.1
Sería largo enumerar cada una de las situaciones, dentro de la enorme industria Marvel, donde florece la histeria xenofóbica. Para el presente texto nos limitaremos a señalar los ejemplos contenidos en un solo tomo de Los Vengadores,2 pues el racismo antiindigenista es el que nos ocupa en esta ocasión (aunque el suprematismo blanco está presente de muchas formas a lo largo de todos los productos de esta compañía, aun con intentos de maquillaje como la creación del superhéroe afroamericano Black Panther).
Gracias a la capacidad de síntesis narrativa de este equipo de creadores, no es necesaria una búsqueda exhaustiva para encontrar viñetas que nos responden una pregunta concreta: ¿Cuál es el papel de los indígenas en el cómic de Los Vengadores? Analicemos las viñetas.
En la página 82 de la compilación en español (The Avengers, núm. 4, marzo de 1964, p. 1), en la última viñeta (las enumeramos según el orden de lectura de cada página), un “esquimal” levanta los brazos, mientras varios personajes similares hace una reverencia como las de los dibujos victorianos que representaban a árabes y turcos. En el texto se lee lo siguiente: “A unos cuantos cientos de metros una tribu aislada de esquimales hacer reverencias en un extraño ritual...”, y uno de los supuestos indígenas dice: “Oh poderoso señor de los fríos hielos, escucha nuestros ruegos...”
En la viñeta 1 de la siguiente página, Namor, el submarinero, quien presenciaba la escena, piensa: “¡Tontos! ¡Están adorando a un cuerpo congelado en un cubo de hielo!”; y en la viñeta siguiente los “esquimales” huyen aterrados mientras Namor levanta el bloque de hielo y les grita. En la viñeta 4 de la misma página, el Submarinero rompe el hielo al tiempo que se pregunta: “¿Acaso el poderoso Namor ahora solo puede pelear contra asustados e indefensos primitivos?” El hombre al que rinden culto los indígenas resulta ser... ¡el Capitán América!
Del mismo modo, en la página 89 (The Avengers, núm. 4, marzo de 1964, p. 8), el CA comenta a los vengadores: “... y luego me encontraron unos esquimales que pensaron que era un objeto sobrenatural!” ¡¿Cómo o por qué los “esquimales” adoran a un Capitán América congelado como si fuera un dios?!
Posteriormente, en la página 128 de la compilación en español (The Avengers, núm. 6, julio de 1964, p. 3), en la segunda viñeta, se ve a Zemo, el exnazi y enemigo del CA, siendo llevado en hombros por unos indígenas con piel de un inverosímil color gris plomo. En segundo plano, uno de los indígenas (que se supone son amazónicos), abanica a Zemo como los esclavos orientales de las pinturas europeas del siglo XVIII. La viñeta siguiente ya es una obra maestra del racismo: los indígenas yacen muy pegados al piso, recargados en antebrazos y rodillas para que Zemo camine sobre sus espaldas. ¿Se habrá inspirado en esto el equipo de Los 300 para la presentación de Jerjes?



En estas viñetas ningún indígena dice una palabra, ni Zemo hace referencia a ellos: son apenas unos objetos vivientes. ¿Por qué los indígenas están sometidos a Zemo? Nunca se aclara.
Más adelante, en la página 160 en español (The Avengers, núm. 7, agosto de 1964, p. 7), en la viñeta 2 Zemo aparece sentado “en un rústico trono en las agrestes profundidades de la selva sudamericana, donde manda como líder indiscutible.” Misma pregunta que para el episodio anterior.
En la viñeta 3, un Zemo furioso hace aspavientos ante un indígena acobardado, mientras le grita: “¡No se queden ahí parados, inútiles! ¡Vayan a las tribus y empiecen a rendir mi tributo! ¡Es mandato de Zemo!” y en la viñeta que le sigue, seis indígenas más corren aterrados ante los gritos del exnazi, quien les exige un tesoro, recordando quizá la leyenda de El Dorado. En las páginas 166-167 del mismo episodio (pp. 13-14 de la versión en inglés), el CA combate a unos indígenas muy fornidos y armados con ametralladoras, pero incapaces de vencerlo, cuando él sólo cuenta su escudo. Tampoco articulan palabra.



¿Por qué los indígenas amazónicos se humillan servilmente ante el tiránico Zemo? ¿Por qué es su “líder indiscutible”? Nunca se da una explicación, porque la intención, como en el caso del culto “capitanamericanista”, es que el mismo lector llegue a la conclusión más directa y más mezquina: porque los amerindios son inferiores.
Las ilustraciones y los textos que involucran a los indígenas son muy claros: estos personajes están ahí para ser esclavizados por los “malos”, y para ser combatidos y humillados por los “buenos”; y en última instancia, para ser ridiculizados por los autores del cómic y su público, ¡ésa es su naturaleza! (según el señor Lee).
Desde luego, el presente texto no tiene la finalidad de exigir a los creadores unas disculpas que, de ser posibles, resultarían inútiles y vacías. Más bien se trata de demostrar lo que pensaba Stan Lee (y piensa todavía, puesto que el cómic no ha sido modificado) acerca de los indígenas de Anáhuak, y la idea distorsionada que la industria del cómic estadounidense ha presentado de los mismos.
Es perfectamente comprensible (aunque no justificable) que una cultura pagada de sí misma, de su progreso material y tecnológico (porque a eso se reduce su “progreso”), orgullosa de su moralismo hueco (porque a eso se reduce su idea de lo religioso), realice proselitismo para hacer participar a los demás de su misma estrechez de miras. No faltará quien alegue que es necesario ser comprensivos, pues en el momento histórico en que se realizó esa obra, muchos estadounidenses tenían esa misma concepción errónea (así se ha hecho con La carga del hombre blanco de Rudyard Kipling, y con la obra de H. P. Lovecraft, en espcial On the Ceration of Niggers); pero entonces ¿por qué no hay en esas páginas una sola nota de parte de cualquier funcionario de Marvel o de Televisa que atenúe, corrija o siquiera explique esto?
En fin, si lo anterior resulta estúpido pero comprensible, la verdadera aberración es que en un país como México, cuya Carta Magna lo presenta como nación “pluricultural”,3 se difunda una visión distorsionada y humillante de los indígenas. A final de cuentas, si a Stan Lee (el autor de este insulto) y a Emilio Azcárraga Jean (el patrón de sus difusores) poco les importa todo este asunto, a quienes debe interesar es a nosotros, aun cuando los indígenas mostrados en este cómic no estén situados en México.
Bueno... ¡es una coedición con Televisa! ¿Qué otra cosa cabía esperar? Una leyenda en la página legal de la compilación dice: “Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación”; pero a las claras se ve que es una “cura en salud” más bien hipócrita, cuando, programa tras programa, la compañía de Azcárraga se ha esforzado durante décadas por presentar el mismo estereotipo de los indígenas, atribuyéndoles servilismo, cobardía, holgazanería y estupidez.

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NOTAS:
*La reproducción de las viñetas no tiene fines de lucro, sino de crítica y análisis. Si los propietarios de los derechos de reproducción piensan que no deberíamos usarlas, les pedimos que nos lo notifiquen y serán retiradas.
1. http://www.rtve.es/noticias/20120914/frank-miller-enfrenta-batman-contra-qaeda-holy-terror/563264.shtml
2. Los Vengadores. THE AVENGERS. Stan Lee y otros. Marvel Cómics / Televisa, México, 2012.

3: La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice, en su Capítulo 1, Art. 1, párrafo 5: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico...”,y en su Art. 2, Párrafo 2: “La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas.”